very old universe
Cuentos

FRAGMENTO ESPIRAL 23072013

Fragmento Espiral 23072013

Las cosas suceden únicamente mientras están sucediendo.

Una frase como “En el asiento del acompañante, un hombre joven había abierto la ventana y fumaba con aire de hastío” no significa nada en el momento presente. Mejor dicho: en realidad sí que significa algo, desde luego, pero no significa la existencia u ocurrencia real de algo. No supone ningún evento actual, ninguna acción actual, ni tampoco el estado actual (el único que importa) de un proceso. Puede tratarse de un recuerdo tergiversado, el hombre mencionado en la frase puede que no fuese en realidad tan joven (y en cualquier caso no lo es, con toda certeza, ahora mismo), su apariencia de hastío puede ser una percepción sesgada o errónea, puede incluso no haber tal hombre, tal asiento, tal ventana. Nada hay ahora que nos lo garantice. Con una foto o un vídeo ante nuestros ojos lo que tenemos realidad frente a nosotros es “Se ve a un hombre joven en el asiento del acompañante” o “El hombre abre la ventana y fuma con aire de hastío”; el matiz es importante.

Sin embargo, la frase “Como, por mucho que haga, no podemos ir a ninguna parte, no nos queda más remedio que resignarnos“, aunque en apariencia puede parecer algo abstracto, quizás una especulación, o como mucho una reflexión (acertada o no), tiene la virtud de que en el momento de pronunciarse (ahora) representa la más pura esencia de la realidad.

“Pasó algún tiempo hasta que llegó a una conclusión” o “El conductor asintió y tomó el dinero” tienen ciertamente un sentido, sintáctico y semántico, pero son como volutas de humo en el aire, su relevancia ya se ha desvanecido al llegar a este punto.

Pero “Me bajo aquí. Es que no puedo llegar tarde“ o «Las apariencias engañan» tienen la contundencia de un golpe directo a nuestra comprensión. Su existencia tiene una inmediatez que roza lo doloroso.

El mundo, la vida, el contenido de nuestra mente, son una mezcla bastante confusa y complicada de ambos tipos de frases.

* * *
Escribir es muy fácil. Lo difícil es escribir bien.
Escribir mucho también es muy fácil. Lo difícil es escribir algo, al menos algo, que interese leer.
Escribir cosas en apariencia ingeniosas es sorprendentemente fácil. Lo difícil es que en realidad lo sean.
Esto podría llegar a ser un decálogo. Pero, de hecho, no lo es. Se aprecia a simple vista.
* * *

[“… frunció de forma imperceptible el ceño, echó un vistazo al reloj y, a continuación, alzó la cara y miró alrededor del coche” representa la más pura esencia de la nada]

(«Fragmento Espiral 23072013» was written at July 23, 2013)

All Neil A. Morrison’s work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 4.0 International License [creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/]

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad